Vendiste un plan de hosting a una cafetería en Bogotá y a un taller en Guadalajara el mismo día. Al rato, ambos te preguntan lo mismo: cómo entrar, dónde está el correo y cuándo se ve la web. Cuando revendes hosting en Latinoamérica, atender a clientes de distintos países multiplica las preguntas. Por eso necesitas
