Entras a tu sitio para mostrarle una novedad a un cliente y, en vez de tu página, te recibe un fondo blanco con el aviso «Ha habido un error crítico en este sitio web». En ese momento surgen mil preguntas: ¿fue un ataque?, ¿se borró algo?, ¿cuánto tiempo estaré sin vender? La respuesta tranquilizadora es
